Experiencia comunitaria de colaboradores del taller de autoconocimiento en el Hogar San Martin de Morón, Pcia de Bs.As. Testimonio de Brenda Visalli.
“Para comenzar, mi experiencia en el Hogar San Martín, fue un atravesar muy grande.
El primer día que llegué me entristecí muchísimo al ver a los abuelos y eso me generó una angustia muy grande…
A medida que los días fueron pasando, pude relacionarme de una manera nunca pensada y abrí mi corazón de tal forma que me desconocí, pude conocer a todos y a cada uno de los abuelos del Hogar, saber sus nombres, mimarlos y darles mucho amor!
Estoy muy agradecida a la Fundación Corriente Cálida Humanística y a Cristina Sánchez por esa gran oportunidad en mi vida!
Oportunidad de descubrirme en esto tan insólito para mí. Siento en mi corazón ganas de seguir yendo al hogar a visitar a los abuelos, compartir tiempo con ellos, seguir mimándolos y abrazarlos.
Para mí me enorgullece solo una sonrisa de ellos. Estoy feliz por mí y por ellos que han quedado contentos con nosotros.”
“Te muestran tantas pequeñas “gigantes” cosas que uno pasa de largo a diario. Compromiso asumido, con ellos, conmigo! A partir de ahora mi Visión de Vida después del taller es que cada despertar lo vivo al máximo, que puedo lograr todo lo que me proponga y aquello que no…Mi visión de vida no tiene límite, ni tiempo, ni espacio.
Es, hoy y ahora. Simplemente feliz gracias a ese rinconcito en Moron. ¡Cuánto amor! No me alcanzan las palabras para describirlo. Me reconozco en cada paso que doy, aprendí a traves de mi autoconocimiento y aprendo de los que me rodean. Mi familia el tesoro más hermoso, incondicional y preciado que tengo. Los chicos no piden nada a cambio, solo que estés ahí, que seas parte de su vida y te contagian de vida a vos!
Mis amigos, los de siempre, lo nuevos, lo que te acompañan sin dudar, los que te elijen y elijo día a día, los desconocidos que se hacen conocidos y dejan huella en el alma.Sé que lo hice!!! Que no me quedo más en el camino de las dudas.Qué me encontré y sé quién soy! Que no tengo techo ni límites para amarme y amar. ¡Que puedo confiar! Que cada uno con sus virtudes y defectos me enseñaron y me enseñan de sí mismos. Que puedo hacer una enorme diferencia en el corazón de los demás.
De los chicos y los grandes, que me abren sus casas, su confianza y sus brazos para explotar de amor y recibir el mío sin esperar nada más a cambio. Te quieren como sos! Experiencia inolvidable, invalorable, eterna. Llegué al hogar con miedos, dudas, hecha una heladera y exploté de amor, asumí un compromiso con los chicos preciosa, el dar y recibir afecto, sonrisas, abrazos eternos, jamás se cansan de abrazarte, de tocarte. Gracias Cristina Sánchez!!!”
Testimonio de Cecilia Toscano, en el marco de la experiencia comunitaria de colaboradores de Cristina Sánchez a través del taller de autoconocimiento en Morón.
“Observé, jugué, compartí, charlé, me divertí, reí y lloré. Si bien el temor fue mucho, lo que recibí de los chicos, de los más pequeños y los adolescentes fue maravilloso, una experiencia riquísima. Al comienzo, los primeros días fueron adaptarme a las diferentes situaciones y al temor de no saber cómo reaccionar a algo nuevo y desconocido para mí. Si bien al ser docente, el trato con los chicos es normal, la problemática, el ambiente y toda la situación en sí es completamente diferente.
Fue más lo que recibí que lo que di. Los abrazos, los besos, las caricias que me dieron no se comparan con nada. Es una experiencia que me va a acompañar a los largo de toda mi vida. Sé que di lo mejor de mí en este taller, pero lo que ellos lograron en mí fue extraordinario.
Mi experiencia en el Hogar María Virgen Madre fue maravillosa. Mi Visión de Vida a partir de ahora es mucho más relajada, no tan tensa y estructurada como antes. Si bien mi compromiso con mi familia, mi trabajo y mi autoconocimiento sigue en pie, me siento más libre, sin prisa pero sin pausa.
Ahora le doy importancia a las cosas que verdaderamente son significativas, un café con alguien querido, una charla postergada, una visita inesperada. Esas cosas que conforman la verdadera vida y que a veces sin darme cuenta relegué a un segundo plano. Gracias Cristina Sánchez!! Ahora me siento y soy feliz. Feliz por cada momento compartido tanto en ese hermoso rincón de Morón como con los que amo y son verdaderamente importantes para mi vida.”
Experiencia Comunitaria de colaboradores del taller de autoconocimiento en el hogar de niños María Virgen Madre, en Morón, Pcia. de Buenos Aires. Testimonio de Mónica Ripani.
Experiencia comunitaria de Celeste Ramirez, a traves del Taller de Autoconocimiento en Morón
“Al principio solo pude relacionarme con los más pequeños. Con ellos sí, desde un principio, me senté y empecé a ser uno más de ellos. De repente me veía saltando como conejito con ellos, bailando, etc. Comenzó siendo algo que “tenía que hacer”, por el taller. Más allá de que quería hacerlo, sabía que iba a ser difícil para mí. Nunca tuve la afinidad por los chicos y era algo que costaba, relacionarme con ello, tener paciencia, aprender a jugar.
Menos me hubiese imaginado a mí en esa situación de profundo autoconocimiento, sacando piojos! Jaja! Pero fue genial. Ese día me solté, me divertí con los peques y empecé a conocer a los más grandes. Hermosas personitas, enormes corazones. Diferente fue con los más grandes. Me sentía observada y no sabía cómo llegar a ellos, especialmente con las chicas. Hasta que un día fuimos a sacarles piojos, ellas solas se acercaron. Jamás me hubiese imaginado que ellos nos iban a pedir a nosotros que lo hagamos, pero fue así.
Aprendí muchas cosas, pero mucho más es el amor que me llevo de ahí.
Soy libre, asumo mis responsabilidades como la mujer que hoy en día soy y elijo las posibilidades que me va ofreciendo la vida. A partir de ese momento, yo quería ir siempre y cada vez que iba otro grupo, preguntaba por ellos. Ya después de esos momentos, ir al hogar de Morón era disfrute total, puro amor, diversión.
El camino recién empieza y hay mucho más por aprender. Pero ahora sé lo que quiero, que elijo y me siento libre y capaz de hacer y elegir todo aquello que me haga feliz. Gracias a Cristina Sánchez por esta experiencia maravillosa que viví.”
Experiencia comunitaria de Celeste Ramirez, a traves del Taller de Autoconocimiento en Morón
“Comenzó siendo algo que “tenía que hacer”, por el taller. Más allá de que quería hacerlo, sabía que iba a ser difícil para mí. Nunca tuve la afinidad por los chicos y era algo que costaba, relacionarme con ello, tener paciencia, aprender a jugar.
Al principio solo pude relacionarme con los más pequeños. Con ellos sí, desde un principio, me senté y empecé a ser uno más de ellos. De repente me veía saltando como conejito con ellos, bailando, etc.
Diferente fue con los más grandes. Me sentía observada y no sabía cómo llegar a ellos, especialmente con las chicas. Hasta que un día fuimos a sacarles piojos, ellas solas se acercaron. Jamás me hubiese imaginado que ellos nos iban a pedir a nosotros que lo hagamos, pero fue así. Menos me hubiese imaginado a mí en esa situación de profundo autoconocimiento, sacando piojos! Jaja! Pero fue genial. Ese día me solté, me divertí con los peques y empecé a conocer a los más grandes. Hermosas personitas, enormes corazones.
A partir de ese momento, yo quería ir siempre y cada vez que iba otro grupo, preguntaba por ellos. Ya después de esos momentos, ir al hogar de Morón era disfrute total, puro amor, diversión. Aprendí muchas cosas, pero mucho más es el amor que me llevo de ahí.
Soy libre, asumo mis responsabilidades como la mujer que hoy en día soy y elijo las posibilidades que me va ofreciendo la vida.
El camino recién empieza y hay mucho más por aprender. Pero ahora sé lo que quiero, que elijo y me siento libre y capaz de hacer y elegir todo aquello que me haga feliz. Gracias a Cristina Sánchez por esta experiencia maravillosa que viví.”
Testimonio de Pablo Marsan. Experiencia comunitaria del Taller de Autoconocimiento en Morón.
“Es como si fuera que hubo un antes y ahora hay un presente y un futuro maravilloso lleno de amor para dar, después de esta extraordinaria experiencia.
El amor que me entregaban esos chicos en este tiempo es inalcanzable y grandioso, tantos abrazos, tantos besos, tantos mimos, tantas palabras lindas, que estoy completamente rebalsado de amor y que estas personitas te digan que te extrañan y vas otro día y te dicen, ¿cuándo vas a venir de nuevo? Te llenan el corazón de una forma inexplicable.
Luego de este taller de autoconocimiento mi Visión de Vida está relacionada con lo que aprendí: No hay peros, no hay excusas para hacer las cosas de la vida, solo existen imponderables que no se pueden modificar por nosotros, se puede con todo, todo depende de nosotros y de que activemos.
Ahora mi visión de vida va a ser dar mucho amor para la gente que me rodea y me necesita, como yo necesito de ellos también.
Hay que atravesar siempre y más cuando nos da cosita o vergüenza y hay que hacer, generar acciones que nos den placer y que nos llenen de amor y alegría.
Hay que ir detrás de nuestros sueños y metas con actitud y garra, y disfrutar que la vida es tan bella, que no hay que perderse ni un minuto de ella.
La idea es ser feliz y ya lo soy, y lo seguiré siendo siempre. Los chicos necesitan mucho de nosotros, necesitan lo mejor de nosotros, muchas sonrisas, charlas, besos, abrazos, palabras y sinceramente van a tener mucho más de mí porque lo extraño.
Por eso quería agradecer a la Fundación Corriente Cálida Humanística de Morón, por haberme dejado entrar en sus vidas y dejarme compartir momentos inolvidables y especialmente a Cristina Sánchez por todo lo que se mueve y hace por todos. Gracias.”